El potro

El Potro es, mejor dicho era, casi tan representativo del pueblo como la iglesia o la gran plaza. Hay potros en muchos pueblos, pero ninguno como el que teníamos aquí. Adosado al mismo estaba la fragua donde Nisio, el herrero que había en los años 70 a 90, hacía las herraduras que luego ponía a las vacas y burros.

Actualmente el potro no existe como tal, pero todos guardamos un gran recuerdo de él. Era el lugar de reunión por excelencia, cuando saliamos por la mañana, tarde o noche íbamos allí y siempre encontrabamos a alguien con quien charlar y pasar el rato.

Con esta página quiero rendir tributo a éste "monumento" intentando recopilar la mayor cantidad de fotos del mismo para que todo el mundo pueda hacerse una idea de cómo era.


El potro en plena acción. Aquí vemos a Nisio, el herrero, y Victor Jimenez, seguramente el propietario de la vaca que estaban herrando.

Vista frontal, ésta es la imagen que tenían los visitantes del pueblo al entrar por cualquiera de sus dos entradas principales.

Vista lateral, está un poco deteriorada, pero creo que merece la pena.

Este arco, situado en la parte de atrás, era por donde entraban las vacas para ser herradas. Estaba formado por dos troncos de encina anclados al suelo y unidos por unas barras de hierro en la parte superior.

Vista frontal, al yugo sujeto por los pilares de piedra se ataban las vacas por los cuernos con unas cintas de cuero. La cadena que puede verse debajo nunca he sabido para qué servía, pero era muy útil para poner los pies cuando nos sentabamos encima del yugo.


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Versión 4.0 - 19/07/2020
Actualiz.: 28/07/2020
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